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¿Por qué es el desayuno tan importante?

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¡Uno, dos y tres! Repite conmigo: el desayuno es la comida más importante del día. Nos lo llevan diciendo desde que tenemos uso de razón, aunque actualmente han salido a la luz una serie de voces discordantes. Por ello, en el artículo de hoy queremos resolver el enigma: ¿es el desayuno tan importante en realidad?

Aún no sabemos si es la comida más importante del día, pero desde luego es la inicial. El desayuno constituye nuestra primera toma de contacto con los alimentos -fuentes de energía- durante el día y ocurre cuando venimos de un tramo de ayuno de, aproximadamente, diez horas. Estas dos características han sido claves para que se considerase tan crucial en nuestras jornadas.

Para entender el significado del desayuno en nuestra cultura tenemos que remontarnos a otros tiempos, cuando las labores cotidianas de la población consistían en trabajos de fuerza física y arduas jornadas lejos del hogar. Entonces, el desayuno adquirió tanto peso por dos motivos: para no desfallecer durante el día y poder rendir con los esfuerzos y porque no se sabía con exactitud cuándo o qué se consumiría en la siguiente comida. 

Actualmente la sociedad ha evolucionado, así como lo han hecho el tipo de actividades que llevamos a cabo durante el día, nuestras costumbres y nuestro ritmo de vida. Hoy las ingestas alimenticias que realizamos diariamente están planificadas y “aseguradas”, pero no por ello el desayuno ha perdido importancia. ¡Al contrario! Hoy sabemos más sobre cuál es la mejor forma de empezar el día.

El desayuno en tiempos modernos

¿Cuál es la diferencia entonces entre el desayuno tradicional y el moderno? Pues que ahora contamos con más información nutricional. Una información que ha destruido el paradigma del desayuno-a-toda-costa, el que aparece en los anuncios y películas, lleno de alimentos industriales, bollería o zumos azucarados, que ha caído oficialmente en descrédito. Ahora sabemos que, en cuestión de desayunos, más que el cuándo, importa el qué y el cómo.

En este sentido los dietistas sostienen que lo importante es el conjunto dietético del individuo y que el desayuno, como el resto de nuestras ingestas del día, debe contener alimentos considerados saludables en cualquiera de ellas. No por ser el desayuno podemos tomar alimentos que no viésemos con buenos ojos en el almuerzo o la cena, por ejemplo.

Por lo tanto, respondemos a la pregunta de uno de nuestros coaches sobre si de verdad es tan importante el desayuno con un rotundo SÍ, pero no a cualquier precio; solo si seleccionamos alimentos de calidad y saludables.

Además, otra de las cuestiones relacionadas con el desayuno es que es la comida más propensa a eliminar para bajar de peso. Esto es completamente falso ya que al eliminar el desayuno de nuestra rutina tendremos más probabilidades de aumentar de peso. Esto se debe a que nuestro cuerpo es muy sabio y si realizamos un ayuno excesivamente prolongado, el permanecerá en reposo (quemará menos energía). Si a esto le sumamos que tendremos más hambre en la siguiente comida (comeremos más) y que después nos moveremos menos, todo ello ayudará a aumentar exponencialmente el peso. Además, el empezar sin desayunar o con un mal desayuno (incompleto) influirá directamente en cómo una persona se maneja durante el día.

Y no terminan aquí las ventajas, vamos a por más, porque ¿sabías que esta ingesta repercute en el rendimiento escolar? “Un estudio tras otro demuestra que los niños que desayunan tienen un mejor rendimiento” dice el Dr. Schneider. “Les va mejor en la escuela y tienen mejor concentración y más energía”.

El desayuno ofrece una excelente oportunidad de fortalecer a los adolescentes con nutrientes que pueden quedar eliminados de la dieta durante el resto del día. “El desayuno es un muy buen momento para consumir fibra en forma de cereales y panes integrales”, indica el Dr. Cochran. La fibra puede ayudar a controlar el peso y también ha sido ligada con niveles más bajos de colesterol y azúcar.

¿Hemos mencionado ya las vitaminas? El calcio y vitamina D, que fortalecen los huesos, suelen encontrarse también en los alimentos que ingerimos en el desayuno. El calcio ayuda en el desarrollo de los huesos, que tiene su etapa crucial en la adolescencia y continúa hasta los 25 años. En cuanto a la vitamina D, hay nuevos estudios que muestran que es posible que la vitamina D también estimule la inmunidad y ayude a prevenir las infecciones, las enfermedades autoinmunes, el cáncer y la diabetes.

Como resultado, la AAP (a Academia Estadounidense de Pediatría) recientemente duplicó el consumo recomendado de vitamina D de 200 unidades internacionales (UI) al día a 400 UI.

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