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Fast Food VS Healthy Food

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La comida basura… ¿nuestro mayor aliado o nuestro peor enemigo?

¿Quién no ha comido alguna vez aquello que conocemos como “Fast Food”? Resulta casi imposible evitar este tipo de comida, ya que parece acecharnos en cada esquina y es la opción más fácil cuando tenemos poco tiempo, cuando disponemos de poco dinero o, incluso, cuando nos apetece darnos un “caprichito”. 

El gran dilema, sin embargo, está en que todos somos conscientes de que, por muy buena que esté, la comida rápida resulta perjudicial para nuestra salud. Entonces, si ya sabemos cuáles pueden ser sus consecuencias, ¿por qué la seguimos consumiendo? 

Comemos algo que alucina a nuestras papilas gustativas, ¿cuál es el problema en ello? Estos alimentos son altos en sal, azúcares y grasas saturadas. Suponen un gran ingreso energético para nuestro organismo, engrosando “la cuenta” calórica diaria, sin embargo, esa energía que nos aportan resulta de muy baja calidad, ya que es deficitaria en vitaminas, minerales y fibra, es decir, no es lo suficiente saciante y tendemos a consumir mayor cantidad. Además, contienen endulzantes artificiales, saborizantes y colorantes. 

Podríamos decir que la comida basura actúa en nuestro cerebro de un modo parecido a la droga: suponen un placer al que nos volvemos adictos y es en gran parte por la serie de aditivos que contienen que hacen que su sabor sea de un atractivo fatal para nuestro paladar.

Unos hábitos alimenticios negativos, como consumir comida rápida de forma recurrente, tienen serias consecuencias en nuestro organismo, a nivel físico y mental. Las secuelas más conocidas por una mala alimentación son la obesidad, la diabetes e incluso algunos tipos de cánceres, aunque también nos pueden acarrear problemas relacionados con la salud mental, como la depresión o la ansiedad. Cuando sufrimos estas patologías tendemos a escoger el camino fácil y compensar el malestar emocional consumiendo comida rápida, convirtiendo este proceso en un círculo vicioso que nos hace empeorar. 

Muchos son los motivos que manifiestan la importancia de cuidar lo que comemos día a día y llevar un estilo de vida activo y saludable. El primer paso para seguir una dieta saludable será dejar a un lado los malos hábitos alimenticios y, con ellos, la comida rápida. Tu físico y tu salud mental te lo agradecerán. 

Alternativas al fast food

Podéis estar tranquilos, no pensábamos terminar este post sin daros el remedio para la enfermedad: ‘homemading’.

El homemading consiste en preparar las recetas de forma casera en lugar de comprarlas en una cadena de Fast Food o en un supermercado. De esta forma, podemos controlar qué ingredientes utilizamos, qué cantidades o cuál será el proceso de cocinado. Esta técnica nos permitirá preparar nuestro antojo de una forma más saludable, teniendo la libertad para elegir qué queremos y qué no queremos introducir en nuestro cuerpo. 

¡Ya sabes! Cuando te entre antojo de una buena hamburguesa, hazte con tus ingredientes favoritos y prepárala en casa. ¿Necesitas alguna otra excusa para practicar el homemading? Si realizas la compra de estos ingredientes en un pequeño comercio de tu barrio estarás, además, fomentando el comercio sostenible y apoyando el emprendimiento. 

RECETA HEALTHY 🧑🏼‍🍳‼️

Ainhoa Romero, nutricionista en el Hospital Quirónsalud de Sevilla, nos comparte una de sus recetas healthy estrella! 🌮🥑



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